lunes, 13 de diciembre de 2010

Patricio Fernández Rivero

Un militante leal sin fisuras a Perón y al Movimiento

La verdad sobre la “causa CNU”




Lealtad. Patricio Fernández Rivero (Jefe de la CNU), al centro,  con José Ignacio  Rucci, líder indiscutido del Movimiento Obrero Organizado en los ´70.


A raíz de los acontecimientos de Mar del Plata, donde la casta judicial, extrañamente ahora abanderada de los derechos humanos, abre las puertas al enjuiciamiento de las organizaciones políticas antes de 1976, hacemos algunas apreciaciones:

Los responsables del proceso de reorganización nacional que se apoderaron del Estado, persiguieron al peronismo y entregaron la Patria, pretenden ahora con una gran mentira demostrar en las defensas en sus juicios, que esto se habría iniciado en el Gobierno democrático de Juan Domingo Perón, a raíz del enfrentamiento entre distintas organizaciones políticas.

Esta defensa coincide sospechosamente con la versión histórica de un sector de la izquierda antiperonista que impulsa la apertura de estas causas previas al Golpe, como lo es la de la CNU Mar del Plata, que está desprovista de cualquier viso de legalidad y fue impulsada por el Tribunal Oral Nº 3 y la Cámara de Mar del Plata.

Patricio Fernández Rivero, detenido en esta causa, no es un represor ni culpable de los delitos que se le atribuyen. Fue uno de los tantos jóvenes que, a partir de la década del 60, se suman a la épica tarea de cumplir con el sueño de años del Pueblo argentino: el retorno de Perón a la Patria luego de su derrocamiento por un Golpe de Estado.

Patricio milita en uno de los momentos más difíciles de la historia argentina, en el marco de la violencia de los distintos regímenes militares y de la proscripción del movimiento justicialista. Desde su asunción del peronismo como única doctrina posible para la liberación de la Patria y la aceptación de la conducción indiscutida de Perón, participa activamente de los Planes de Lucha de la CGT, como el inolvidable “lucha y vuelve”.

Fue muy amigo de José Ignacio Rucci, aquel que dijera, haciéndose eco del anhelo de su pueblo, “ya no hay más margen de maniobra para nadie, sólo habrá paz con el retorno de Perón a la Patria”.

Participó de las reuniones con Perón ya en el País y la Juventud Peronista, como uno de los dirigentes de esa generación. Formó parte luego del triunfo electoral del General del Consejo Superior Peronista que él designó.

Una de las cuestiones que se le imputan a la organización política que hoy persiguen estos jueces, es la supuesta relación con López Rega, porque los ignorantes de siempre, reinventan la Historia en función de sus intereses espurios, reorganizan el proceso histórico con la mira puesta en probar la relación del CNU con el Estado. Es mentira: entre el Ministro de Bienestar Social y la CNU sólo hubo enemistad. Así lo prueban los archivos de fotos que muestran la movilización de la Central de trabajadores y dicha organización política pidiendo la destitución de López Rega al Gobierno de Isabel.

La Cámara de Mar del Plata investiga la supuesta asociación ilícita que existiría dentro de la organización política. Claro que los primeros que ordenaron la disolución de la CNU, como la de otras organizaciones políticas, justamente por asociación ilícita, fue precisamente la Junta Militar de 1976, mediante decreto señalando la peligrosidad de sus integrantes (que obviamente los jueces actuales suscriben).

Así como la supuesta relación entre el proceso militar y la CNU, o como dijera Página 12 la CNU como catacumba del terrorismo de Estado, es otra mentira flagrante que como dijimos deviene nuevamente del intento de instalar la idea de que el inicio de la Dictadura hay que buscarlo en el peronismo y su gobierno democráticamente elegido por el 67% de los votos.

Que existen personajes de todas las organizaciones políticas, incluidas las de la mal llamada izquierda peronista, que individualmente colaboraron con el proceso, es a todas luces cierto. Las razones para que ello sucediera son múltiples. Ahora bien, la Dictadura vino por el peronismo y no hizo distinciones. Así el Secretario Político de Patricio fue torturado y tuvo que exiliarse en Paraguay, otros integrantes fueron encarcelados, como es el caso de uno de los imputados en esta causa, muchos se fueron del País y todos fueron muertos civiles al ser declarados prescindentes.

Patricio ya en Córdoba participó del primer paro general de la CGT Regional Córdoba, contra la Dictadura, arriesgando como tantas veces lo hiciera su vida por el Pueblo argentino, ya que firmó con su nombre la convocatoria de 1979 a dicho paro, y por ello tuvo que irse de su casa, estar fugado, mientras lo buscaban en el barrio en el que transcurrió su vida después del 76. Su historia en todos los sentidos es la del movimiento al que él le juró su lealtad.

Evidentemente el mal que produjo es ese, el de la lealtad sin fisuras a un Jefe, Perón, y al movimiento que el Pueblo argentino por tres veces eligió con su voto. Cuando una nueva etapa de recuperación del movimiento nacional se ha abierto en el País, retorna de forma soterrada, desviada, mentirosa la persecución del peronismo. Porque Patricio es peronista, lo conocemos bien.

El 20 de junio de 1974, tuvo el accidente que le costó el brazo y la salud para toda la vida. Salió del hospital pesando 41 kilos y estuvo refugiado en distintos lugares para recuperarse, recuperación que nunca fue total. El testimonio falaz y endeble de una persona lo sitúa en Mar del Plata la noche de los hechos de marzo del 75, pero en realidad lo que están desesperados todos por juzgar es su militancia política al servicio de un líder y de un pueblo.

Basada sólo en un mentiroso testimonio y en su militancia “la justicia” lo persigue hoy,  pero es la Historia la que lo absolverá.

Toda su vida la dedicó a una causa, la de la Patria y la del Pueblo, causa que ninguno de los acusadores entendería jamás porque están siempre velando por sus intereses mezquinos, pero como él dijo cuando esperaba en su casa la detención “no ha nacido el Hombre que escape a su destino y si éste es el último sacrificio que la Patria me exige, lo voy a hacer”.

Pero como siempre cantabas, porque como tu pueblo, siempre cantaste y muy bien, nosotros cantamos: “dicen que los chapetones ya nos cuentan redotados, es que no han caido en que somos, pocos pero bien montaos”. La victoria finalmente va a ser de nuestro Pueblo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada